La inseguridad o el miedo a vivir,
directamente. Sin término medio, el mundo está cada día más lleno de personas
que prefieren encerrarse antes que salir a hacer sus cosas. Claro que a nadie
le gusta que le metan la mano en el bolsillo. ¡Caramba! Que atropello a la
propiedad privada. Pero día tras día nos roban legalmente decenas de
inescrupulosos que nos llenan de mentiras. Mirá si un pibe, con un
destornillador o un cuchillito, puede hacernos más daño que una multinacional.
Ja. ¡Patrañas!
La inseguridad o el miedo a perder lo
poco que conseguimos con esfuerzo. El careo, la amenaza, el temor. La estúpida
acción de dejarse llevar por la inercia de un sistema corrupto. Dos personas:
víctima y victimario. Historias de alegrías y fracasos. Un laburante, una ama
de casa, un estudiante, cualquiera de nosotros versus aquel pibe abandonado que
recurre a esa extrema y arriesgada labor para sobrevivir en este mundo donde
todo está patas para arriba.
- Vení, vení, vení…vení te estoy
diciendo…quédate tranquilito, seguí caminando, haceme caso o te quemo de toque.
Anda pillo, despacito, vení, vení, no te muevas. Dame eso, dame…¿qué es?
- Un grabador, amigo, no me lo saques
por favor.
- Uh, esto vale guita…dame, dame…. Largá la mochila también, y los anteojitos esos….
- Pará, pará…yo te doy todo, pero soltame
- ¿Vos te pensás que yo soy gil? Dame todo o te quemo, ya te lo dije, no hagas que me impaciente.
- Aguantame, ¿por qué esta crueldad?
- Callate la boca…¿vos querés
conocerme? ¿Querés verme loquito?
- Entiendo por qué lo haces, pero no seas tonto, esto no te lleva a nada.
- Vos sos estúpido, cerrá la boca te dije porque te quemo… me vas a venir a decir a mi lo que es estar en la calle, con siete pibes, sin laburo….dame la billetera, dale.
- ¿Tenés hambre? Acá hay un restorán,
vení que comemos algo. Yo te invito.
- Apurarte, dame la campera!! Y el telefonito, dónde tenés el teléfonito.
- No uso, perdoná. Vamos a comer algo, dale…déjame llevarte a un lugar que conozco.
- Cerrá la boca porque te llevo yo a donde nunca en tu vida estuviste, gil eh… calladito, caminá, dale, rata, dame la campera y el teléfono porque no te soporto más.
- Pará, pará…no tengo más nada.
- La tengo cargada, ves boludito, con esto te vuelo la gorra, gil.
- Tomá, ya está, me pelaste.
- Bueno, seguís caminando derechito eh, sin decir nada, acá no pasó nada gato, tocá el arpa o te quemo.
La inseguridad o el miedo a que te
encuentren solo, con un montón de cosas que te afanaste, sin poder siquiera
saber como se usan, porque no tenés educación, ni familia, ni casa, ni laburo.
Sin término medio, el mundo está cada día más lleno de personas que prefieren
arriesgar su libertad por un par de monedas para comprar eso que a todos nos
venden los mismos de siempre.
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